Una ruta para Pequeños Exploradores recorre pinares y lagunas de Fuenterrebollo

Una ruta para Pequeños Exploradores recorre pinares y lagunas de Fuenterrebollo

1 · 11 · 2017
Una ruta para Pequeños Exploradores recorre pinares y lagunas de Fuenterrebollo
Con el lema "Conviértete en explorador" se inicia el próximo sábado 18 de noviembre el Programa de Paseos en Familia, Descubre Tu Entorno, y La Ruta "Entre pinos y lagunas" para Pequeños Exploradores en Fuenterrebollo, Segovia, que organiza el Área de Cultura y Juventud de la Diputación de Segovia y el Ayuntamiento de la localidad. A lo largo de esta ruta, nunca más de 25 personas, podrán pasear, preguntar, jugar y aprender de una manera diferente. Para imprimir un carácter práctico a esta actividad los exploradores recibirán de regalo un cuaderno de campo en el que ir anotando las peculiaridades del entorno, una gorra, una caja de pinturas para que plasmen lo que capta su atención y una chapa como reconocimiento de "pequeño explorador". Las plazas son limitadas por ello, los interesados en participar pueden ponerse en contacto con la organización a través del número de teléfono 626 08 93 85 o en info@fuenterrebollo.es

Mª Reyes Sanz. Está previsto que la ruta se inicie en la Zona Recreativa-Deportiva La Dehesa a las 10:30h. y está calificada de dificultad baja. Esta ruta es transitable las cuatro estaciones del año y propone un recorrido circular de 2,8 km, para la que se estima un tiempo de hora y media.

Este recorrido, que ha sido diseñado por técnicos medioambientales que se encargarán también de ejercer de cicerones, comienza en un pinar piñonero cuya especie de pino, Pinus pinea, presenta la piña más grande de todas las variedades de pino. En esta zona y en esta época del año es fácil encontrar níscalos bajo los agujos, pero también setas de cardo, champiñones o voletus.

La primera laguna que sale al encuentro de los Pequeños Exploradores es la Laguna de la Rinconada que en función de la época del año se presenta con más o menos agua, lo que contribuye al diseño de su ornamento floral, entre el que destaca la lenteja de agua o los juncos o espadañas. "Cada laguna del pueblo disponía con anterioridad de un panel informativo en el que se detalla la flora y la fauna que en ella abunda, así como alguna peculiaridad de su entorno", apunta Daniel Sacristán, concejal de Medio Ambiente y Cultura del Ayuntamiento de Fuenterrebollo. "Ahora son un apoyo importante a la hora de realizar esta ruta, pues tienen un marcado interés informativo y didáctico".

Los antiguos Lavaderos del pueblo con sus tres pilas, la de lavar, la de enjabonar y la de aclarar para poner a secar la ropa al sol sobre la pradera es el primer paraje modificado por la mano del hombre que se puede disfrutar en esta ruta. Aquí los conejos, los chopos y los álamos conforman el paisaje que los buitres leonados atisban desde las alturas mientras planean, a no mucha altura, sobre las cabezas de los audaces exploradores. Es frecuente ver ejemplares de buitres leonados sobrevolando el pueblo y alrededores, pues anidan en el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón que se encuentra muy próximo.

La ruta se adentra ahora en la dehesa en la que, entre espadañas y matorrales, hace acto de presencia la Laguna de la Dehesa donde, observando en silencio, se puede disfrutar de la compañía de la vivaz rana de San Antonio, de la libélula roja o de la rata de agua. El paisaje que se presta cambiante a lo largo de la ruta lo hace ahora salpicando pequeños huertos y diversos cultivos de fruto en los que de nuevo se atisba la mano del hombre respetando el entorno natural.

Caprichoso una vez más, ese camino se adentra ahora en el pinar. En esta ocasión se trata de un pinar resinero, Pinus pinaster, en el que los pinos hace varias décadas eran trabajados con hazuelas para retirar las roñas y la corteza para que lentamente la resina se fuera depositando en el pote que se colocaba fijado en la parte inferior de la cara que se había abierto en el pino. Esta práctica, tan habitual hace unos años y motor de la economía de la localidad, se ha recuperado en la última década introduciendo algunas novedades. Estos aspectos, así como los diversos usos que se han dado y se dan a la resina, forman parte de charla didáctica que van impartiendo los técnicos medioambientales que acompañan a los exploradores a lo largo de la ruta. Durante el tiempo dedicado a la contemplación del pino resinero, la resina que gotea en el pote y el muérdago que crece en las ramas de estos pinos se puede disfrutar de la compañía de algún osado corzo o de algún curioso jabalí.

La última laguna que propone la ruta es la Laguna de las Madejas que, como recuerdan los lugareños, debe su nombre a que en ella antaño acudían a lavar las madejas antes de darles uso. Entre la vegetación y la flora típica de los humedales podemos encontrar ejemplares de cigüeña blanca, cigüeñuelas y ánades reales.

Esta iniciativa puesta en marcha el año pasado por el Área de Cultura y Juventud de la Diputación de Segovia en otros ayuntamientos se ha hecho extensiva este año a pueblos como Fuenterrebollo, Grajera y Pinarejos para los Pequeños Exploradores y sus familias recorran esta senda y sus entornos en los que tendrán la oportunidad de aprender sobre botánica y conocer de cerca las especies que la habitan de una forma divertida y aventurera.

"Con este proyecto se avanza en la señalización y recuperación de nuestros entornos naturales, llevando a cabo no solo actuaciones sino también actividades que nos permitan disfrutar y aprender del medio ambiente", explica el concejal de Medio Ambiente de la localidad. "Una de las ideas que impulsa el programa es la concienciación sobre el respeto y cuidado de nuestro entorno desde la infancia, por eso está principalmente orientado a los más jóvenes, para que aprendan a cuidar nuestro entorno disfrutando de él".

"Fuenterrebollo está en plena tierra de pinares, cuenta con numerosas lagunas enclavadas en sistemas dunares de origen continental, incluidas algunas de ellas en la Zona Especial de Conservación de la Red Natura 2000, por lo que la ruta tenía que discurrir entre ellos", apunta Daniel Sacristán. "Aquí abundan también los manantiales y los rebollos, elementos característicos de nuestro pueblo y que le dan nombre".

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